Hoy no os invito a que cerréis los ojos, sino todo lo contrario, hay que tenerlos muy abiertos porque es un día especial para que estéis todos muy presentes y no se os escape nada, para que todo esté muy sentido y muy escuchado. Os invito a que tengáis los ojos muy abiertos, y que veáis que la magia está aquí, está presente y no solo en La Sala sino también en vuestras vidas. Y la magia surge cuando hay armonía, cuando hay elementos que bailan y los dejamos que bailen.
Hoy me presento como uno de esos elementos. Hoy soy el fin, la muerte, la oscuridad. Soy eso que a veces carece de sentido, lo que nos da miedo y de lo que huimos. Sin embargo, sin darnos cuenta sabemos que es necesario para también encontrarnos con ese otro polo, con ese otro componente como es ella: la vida.
“Hola, cómo estás”, dice la muerte.
La vida: estoy aquí frente a ti sabiendo que somos necesarias la una para la otra y la otra para la una.
La muerte: nos vemos de vez en cuando, no todos los días pero sí en algunas ocasiones, como tú bien dices somos necesarias. El renacer y la transformación son meras combinaciones entre tú y yo, entre la muerte y la vida.
La vida: pues sí, tienes muchísima razón y de hecho la mayoría de las personas que estamos aquí, estamos aquí y nos conocemos porque algo ocurrió hace 10 años, algo se acabó, que se murió, que tocó su fin y que por mi parte, que soy la vida, le dio paso a una nueva etapa, a un renacer a esta nueva historia.
La muerte: no lo has podido decir mejor, tal cual eso. Si miro a todas la personas que estamos aquí todas estaremos de acuerdo que nos conocemos porque algo acabó y algo empezó porque yo como muerte como fin, como oscuridad, decidí cerrar una puerta para abrirte a ti, una ventana.
La vida: y yo te lo agradezco constantemente. Hoy, como vida, miro a cada persona que está en esta sala y puedo perfectamente recordar en el momento en el que llegó, algo que acaba en su vida para que empezara en la nuestra. Cuando la vida se “enchufa” hacemos un nosotros y es súper bonito, súper lindo ver como la sala cada día crece más, cobra más vida con ese “nosotr@s”.
La muerte: estoy totalmente de acuerdo. Para eso hago antes un toc-toc, sé que cuando yo llamo a la puerta la respiración se corta. Hay veces que nos tiemblan la piernas hay veces que no salen las palabras, pero es un acto de valentía mirarme a mi, a la muerte, a los ojos, y saber que todo en la vida constantemente está transformándose y que cuando tenemos la intención de no soltar aparece una apego muy dañino. A mi me encantaría quedarme, pero entonces, como te he dicho, tú vida no brillas.
La vida: y yo cuando “me inicio” y te veo lejos también me alegro porque me doy cuenta que esa persona ha decidido cerrar esa puerta que probablemente durante muchos años ha sido súper valiosa, pero que en este instante empieza a carecer de sentido y como tú bien dices ese apego nos hace sufrir. Pero ahora tengo una pregunta. Yo como vida, te pregunto a ti, como muerte ¿qué sentido le das a tu existencia?
La muerte: qué buena pregunta. Es más, como sabes que en esta sala nos gustan mucho las preguntas, la vamos a hacer en abierto. Vamos a mirar a los ojos a todas las personas que hoy nos acompañan para preguntar eso.
– Qué sentido, hoy, aquí, le pueden dar a cerrar etapas.
– Qué sentido, hoy aquí, le pueden dar a mirar tus sombras.
– Qué sentido hoy aquí le puedes dar al fin.
Yo por mi parte, te puedo decir que lo que más sentido le da a mi existencia es saber que la persona está en constante cambio. Por lo contrario, querer aferrarnos a esa falsa seguridad a ese falso lugar que no cambia no tiene cabida como seres vivos.
La vida: me ha gustado esto de ser vivo porque lo podemos coger como tal: ser, vivos, estar, vivos. Y eso solo lo conseguimos tomando consciencia de que en cada respiración somos diferentes, hasta cada célula también cambia. No somos los mismos cuando empezamos este cuento que ahora que lo estamos acabando, ¿verdad?
Vida y muerte se cogen de la mano, se miran a los ojos y se dicen a la vez: el renacer y la transformación son meras combinaciones entre tú y yo, entre la muerte y la vida. Bailan en armonía y surge la magia.
La muerte: vida, ¿me acompañas a un lugar muy especial donde vamos a poder armonizarnos y bailar?
La vida: por supuesto, no soltaré tu mano hasta que la etapa acabe.
Hoy, vida, le dice muerte, vamos a estar mucho más juntas porque hoy necesitamos bailar y hacer ver a todas las personas que tanto queremos que es necesario experimentarnos a las dos. Te parece que invitemos a todas estas personas a que nos sigan?
Os venís?
Vida y muerte, fin e inicio son acompañadas por todas las personas valientes que forman esta comunidad que no para de crecer en La Sala de Estar. Almas que experimentan la vida como una oportunidad de crecer y de cambiar cerrando etapas, abriendo otras… como si de un baile se tratara.
Autora: Soraya Soler
Colaboración: Belén Molina.