Saber mirar el mundo desde un punto de vista amplio no es nada sencillo, poder hacerlo es un don y a quien le toca está recibiendo un regalo de vida.

Hace tiempo que esta frase se convirtió en una mantra de repetición diaria para mi: “La nube gris no es el cielo” y forma parte de mi fondo de armario de paz y autocontrol.

Salir a la calle “parece” que se está convirtiendo en un acto de valentía y no podemos olvidar que somos animales y necesitamos estar en contacto con la naturaleza, no enjaulados.

La valentía es otra cosa y la calle es nuestra hábitat natural donde creamos, nos relacionamos, crecemos y nos conocemos. Mantener ciertos hábitos nos hace bien y estos, los buenos, no pueden ser obviados.

La nube gris y pesada que ahora podemos sentir no es el cielo, es un pedacito de cielo pero para nada la amplitud de éste. No sería justo que midiéramos el mar por una sola gota…

Por ello, nos invito a hacer un balance del año en su totalidad y con sus bellezas. Pensemos todas las cosas que hemos hecho, sentido y pensado que no hubieran llegado a nuestras vidas si este momento vital no hubiese estado en nuestra historia.

ilustración Soraya Soler

Por mi parte no hubiera tenido taaantos momentos de disfrute con mi hija, no hubiera echado taaanto de menos a mis padres y a mi hermana, no hubiera mirado a mi marido como un ser maravilloso y súper profesional cuidando a sus abuelitos en la residencia, no hubiera conectado con taaaaantas personas de forma online, qué va, ni mucho menos… Y, un aseguro que un largo etc.

Ya no os cuento si hago mención a los miedos y las rabias que he tenido que transitar y superar. Estos aprendizajes me han hecho ver la vida de una forma taaan distinta, tan bella.

Ahora, valora cada abrazo, cada beso, cada espacio de silencio mucho más y desde un lado de gratitud pura.

Últimamente me siento un ser tan afortunado como mujer suertuda. Vivo y trabajo creando espacios de escucha, ¡qué bonito!, ¿verdad? Y sueño que mi pequeña tendrá el suyo y podrá compartir las “cosas buenas que tiene la vida”.

No, la nube gris no es el cielo, la nube gris es un pensamiento que te enfoca en lo que no tienes, en lo que te hace sufrir… Despeja tu cielo, llénalo de lo que tú quieras. Tal vez de oscuridad y de estrellas, tal vez de nubes blancas con formas raras, tal vez de azul intenso o tal vez de pájaros volando. Tú eliges qué quieres ver cuando miras hacia arriba porque recuerda, el futuro lo buscamos en el cielo… ¿Cómo quieres que sea tu futuro?

Te dejo esta última reflexión.

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